Hace un tiempo me sucedía algo bien particular con las conversaciones que sostenía en el Messenger. Me daba cuenta de que cuando ya tenía buena cantidad de texto en una ventana debido a que la conversación se hacía muy extensa y de repente quería enviar un archivo o no aparecía en mi pantalla que lo estaba enviando o no le aparecía la petición de aceptación a mi contacto o simplemente las dos cosas al mismo tiempo, de tal manera que él o ella ni se enteraban de que les estaba enviando un archivo hasta que les avisaba.
Cancelaba y enviaba de nuevo y nada. Así una y otra vez. En un principio pensé que podía ser virus o que había dejado algo mal configurado (me gusta mucho jugar con las opciones ocultas del los programas). Recuerdo que una vez incluso reinicié todo el equipo para poder enviar el dichoso archivo y recién ahí enviaba la petición al contacto. Pero la solución verdadera no era tan drástica como un reinicio. Un día simplemente cerré la ventana y al contacto que también lo hiciera y como por arte de magia la cosa de arregló.
Al parecer es uno de lo bugs de Messenger que aun nadie o muy pocos han reportado y si es que ha sido reportado el equipo de Microsoft no ha tenido el tiempo y/o las ganas de solucionarlo.
Pero ahí está la solución temporal a dicho problemita. Bueno, de más está decir que si querías grabar la conversación, lo hagas antes de cerrar la ventana o en todo caso si estabas usando en MS Plus lo más probable es que ya esté grabada en formato HTML.
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Mi Messenger no envía archivos
Marzo 23, 2008¿Eres personalizado o estándar?
Marzo 23, 2008Dos situaciones:
Un día me encontraba averiguando precios para configurarle una computadora a un cliente y justo caigo en una tienda en la que estaba una pareja de ancianos completando la compra de una computadora nueva. Me puse a esperar a que el “experto” (un robot humano) terminará de instalar los programas y al observar la inmensa cantidad de aplicaciones que ya tenía instalada la máquina, mi curiosidad comenzó a crecer y me impulsó a entablar una pequeña charla con los señores. Coloquialmente les pregunté si la computadora sería para el nieto o el hijo y me dijeron que no, que era para ellos. Con una sonrisa en el rostro les pregunté si tenían idea de todo lo que les estaban poniendo en la máquina y un poco extrañados me dijeron que no que sólo la usarían para comunicarse por internet con sus hijos que estaban en Estados Unidos. Ahí decidí parar la mano y me despedí respetuosamente.
Otra situación es la de algunos de mis clientes que al darse cuenta del tiempo que demoro (en algunas ocasiones varias horas) para dejarles el equipo a punto me sueltan una patochada como: “en la tienda lo hacen mucho más rápido”. La verdad es que ponerme a explicarles el porqué es así me da flojera y me cuesta creer que lo van a entender.
Y es que las cosas combinadas con el facilismo comercial son una pesada carga que el usuario no experto debe tener en la espalda por no conocer. A esos ancianos les llenaron el disco duro con las últimas versiones de Adobe, Corel, toda la suite de MS Office 2007, una infinidad de herramientas informáticas, uno de los peores antivirus que jamás he conocido, manejadores de efectos visuales, editores avanzados de video, y una infinidad de programas que estoy seguro de que nunca utilizarán. Pero nunca vi rastros de un buen programa para videoconferencia. Curioso ¿no?
Igual le pasa a muchos clientes a los cuales cuando visito par dar mantenimiento a sus sistemas siempre me dicen “no sé qué es eso” al preguntarles si usaban tal o cual programa.
Personalmente cuando asisto a alguien para comprar un computador, la única razón por la que dejo que esos apurados vendedores, dizque genios de la informática, instalen todas sus porquerías es para verificar que el sistema realmente anda bien y al menos “levante”.
Ni bien me hago del control de la máquina en casa del cliente, formateo todo, hago una lista de cosas que el dueño necesita y comienzo mi tarea de instalación. Eso es el servicio personalizado. Lo otro es lo estándar. Meten un solo DVD y ahí dentro de tantas cosas debe estar algo que necesitas por cada diez que no. Matan moscas a cañonazos y lo peor de todo es no siempre apuntan bien.
Personalmente siempre incentivo a mis pocos clientes a moverse por sí mismos dentro de sus sistemas para que de esta manera ellos puedan elegir qué tener y qué no en sus computadoras y no perjudicar el desempeño de la misma.
Sin embargo, una parte de mi agradece que existan ese tipo de cosas ya que son uno de los motivos por los de vez en cuando me llaman para dar servicio.
Amén.
Sabías que con un monitor más grande trabajas mejor
Marzo 22, 2008En un estudio que se realizó en la Universidad de Utah se midió la rapidez con que las personas realizan tareas como edición de documentos y copiado de números entre hojas de cálculo pero usando diferentes tamaños de pantalla. Se probó con monitores de 18”, 20” y 24” (aquí en Perú el estándar es 17” a duras penas, =P) y se encontró que los que trabajaban con 24” eran 52% más rápidos que los que usaron 18”.
Asumiendo que las personas trabajan ocho horas seguidas en la computadora ahorrarían unas 2,5 horas con las configuraciones de monitor más grande. Sin embargo, todo exceso es perjudicial, ya que monitores de mayor tamaño producen una caída en el rendimiento (supongo que porque en tanto espacio la persona se sentirá aturdida o extraviada).
Ya ven! Siempre les digo a mis amigos que un monitor más grande te hace más productivo pero ellos me insisten en que no, que es muy aparatoso. Quizás sea una forma subliminal de decir que o no tienen dinero suficiente o no piensan en cambiar al pequeñín que tienen =). Al menos, ahora estoy más tranquilo ya que los estudios al menos en esa pequeña parte de la discusión me dan la razón.
Fuente: The Wall Street Journal